Imagino que hoy día no es frecuente encontrarla en los hogares. Sobre todo, no desde que el tosty arepas logró que hagamos las arepas planitas, casi sin miga y, ademas, en el número exacto que necesitamos. No suele haber arepas sobrantes. Y por eso nuestros niños jamas sabrán con que desayunaban a veces sus abuelos, quienes crecieron en una Venezuela no consumista, en la cual no se botaba la comidfa sobrante sino que se utilizaba como ingrediente para otras nuevas comidas. Y creo que lo mismo ocurre hoy día en Centroamérica, donde tambien se hacía esta sopita, salvo que se elaboraba con trozos de tortilla.
Lo siento. No hay foto porque no puedo tomar leche.
Y es cierto, pero ayer hice arepas. Sobró una y pensé que, después de todo, luego de tomar la foto siempre podía darle la sopita a la perra, a título de postre. Lo agradeció mucho.
1 o 2 arepas del día anterior
Leche
Mantequilla o margarina
Queso blanco rallado
Sal
Retirar la corteza a las arepas. Desmigajar la parte interna y poner en un plato hondo.
Agregar leche, caliente pero no hirviendo, hasta llenar el plato. Poner un poquito de sal y disolverla.
Agregar un poquito de mantequilla. Disolver. Espolvorear con el queso y servir.
